El Sistema de la Sagrada Familia

El nombre del este sistema Sagrada Familia, algo particular si tenemos en cuenta que los juegos de casino poco o nada tienen que ver con el ámbito religioso, se debe a que la base de partida del método es un número pleno y sus correspondientes calles y líneas, formando así una “familia” de números relacionados.

Si bien este sistema goza de una amplia reputación, quizá no sea el más indicado para principiantes, ya que el jugador debe conocer otros sistemas y aplicarlos, antes del sistema familia, para seleccionar convenientemente el número pleno que tomará como base. Aunque este número puede elegirse al azar, los expertos recomiendan que el número elegido sea el producto de las estadísticas. Para eso podría aplicarse, por ejemplo, el sistema fortaleza o, aunque más rápido y algo más complicado, el de la ruleta dinámica. Se recomienda elegir un número entre el 4 y el 33. Aquí, tomaremos como ejemplo el número 20 y los números pertenecientes a su familia en las líneas y calles. Esto nos da un total de 9 números, entre el 16 y el 24. Como en todos estos sistemas, una vez que se ha acertado, se recomienda comenzar todo de nuevo, eligiendo otro número base. Y en este método en particular, al ser sencillo y no requerir un gran monto de dinero este principio no resulta difícil de seguir.

1) Apostando una ficha a pleno, otra a la calle o a la terna a la que pertenece el pleno y a las dos calles y ternas vecinas. Muchos jugadores escogen el número pleno entre la familia que salió en la anterior jugada, pero el criterio para elegir el pleno puede no ser tan estricto. Si sale el número elegido se ganan 44 fichas, si sale el de la terna o cualquiera de los de las sobre calles se ganan 8 fichas. Pero si no sale ninguno, la pérdida será sólo de 4 fichas. En la siguiente jugada se puede apostar por la misma familia por la que ya se venía apostando, o por la que salió. Los jugadores expertos recomiendan apostar 1 ficha al número pleno y 2 a la terna y a cada sobre calle, en la segunda jugada.

2) Apostando una ficha a 3 sextetos, 2 ternas y 9 cuadrados de modo de abarcar una docena. Puede aplicarse a cualquiera de las docenas disponibles. En las sucesivas jugadas, se cambia un poco el modo de apostar pero siempre se tiene en mente que hay que re- comenzar desde el principio si se gana, o retirarse. En la segunda jugada, por ejemplo, se pueden apostar una ficha a los caballos, tres a los nueve cuadrados y a las dos ternas, y tres a los tres sextetos. Al acertar, se gana una cantidad importante de fichas que puede realmente valer la pena. Aunque esta variante arriesga un mayor número de fichas, las ganancias son proporcionalmente mayores.

Para elegir la docena, se suele utiliza el criterio de la repetición, ya que es bastante difícil que una docena no se repita, por ejemplo, en diez jugadas. Es necesario practicar en casa, entre amigos y llegar a dominar bien el Sistema de la Sagrada Familia antes de lanzarse a ponerlo en práctica en el casino real o virtual.